La destrucción de una pista aérea clandestina en el estado
Falcón, Venezuela, el 7 de septiembre de 2025, es parte de las operaciones
continuas del gobierno venezolano para combatir el narcotráfico internacional.
Este evento, reportado por el segundo comandante de la Policía Nacional
Bolivariana (PNB), Miguel Domínguez, refleja la estrategia de las autoridades
venezolanas para desmantelar infraestructuras utilizadas por redes delictivas,
en un contexto de tensiones geopolíticas con Estados Unidos, que acusa al
gobierno de Nicolás Maduro de estar vinculado al narcotráfico. A continuación,
se presenta un análisis detallado y exhaustivo, integrando información de
múltiples fuentes, contexto regional y las implicaciones de esta acción.
Detalles del Operativo en Falcón
El 7 de septiembre de 2025, la Policía Nacional Bolivariana
(PNB) desmanteló una pista de aterrizaje clandestina de aproximadamente 500
metros de longitud en el sector Cayude del municipio Carirubana, estado Falcón,
en la costa oeste de Venezuela. Según el Ministerio de Interior, Justicia y
Paz, la pista era apta para el aterrizaje de aeronaves ligeras y fue localizada
durante labores de patrullaje preventivo. El operativo involucró el uso de
maquinaria pesada para inhabilitar la superficie, asegurando que no pueda ser
utilizada nuevamente. La acción fue coordinada por unidades de la Dirección de
Espacios Acuáticos y la División Contra Drogas del CPNB, como parte de un
esquema de fusión cívico-militar-policial.
El segundo comandante de la PNB, Miguel Domínguez, informó a
través de un video en Telegram que la pista era presuntamente utilizada por
“carteles del narcotráfico internacional” para la distribución de sustancias
ilícitas. Aunque no se reportaron detenciones ni decomisos específicos de
drogas en este operativo, la acción se enmarca en una serie de esfuerzos
recientes para neutralizar infraestructuras asociadas al narcotráfico.
Contexto de Operaciones Antinarcóticos en Venezuela
El desmantelamiento de la pista en Falcón es parte de una
estrategia más amplia de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y la PNB
para combatir el narcotráfico, especialmente en regiones fronterizas y
costeras. En 2025, Venezuela ha intensificado sus operativos contra el tráfico
de drogas, reportando:
Decomisos significativos: La Superintendencia Nacional
Antidrogas (SNA) afirmó que, en lo que va de 2025, se han incautado más de 50
toneladas de drogas, incluyendo 3,077 kilos de marihuana en un operativo en
Falcón el 30 de julio y 14,740 litros de combustible de avión en la misma
región.
Destrucción de infraestructuras: Además de la pista en
Falcón, la FANB reportó la destrucción de otra pista clandestina y dos
aeronaves “enmascaradas” en el estado Apure en agosto de 2025, junto con un
laboratorio de procesamiento de drogas y un centro logístico atribuido a grupos
“Tancol” (acrónimo para “Terroristas Armados Narcotraficantes Colombianos”).
Operaciones en Amazonas: El 3 de septiembre de 2025, la FANB
destruyó una aeronave, 600 litros de combustible y una pista clandestina en el
sector San Pedro del Orinoco, municipio Atabapo, estado Amazonas, como parte de
la Operación Neblina.
Estas acciones se concentran en estados estratégicos como
Falcón, Apure, Amazonas y Zulia, que son puntos clave para el narcotráfico
debido a su proximidad a Colombia, el principal productor de cocaína en la
región, y su acceso al Caribe, una ruta importante para el tráfico de drogas
hacia Norteamérica y Europa.
Estrategia Venezolana contra el Narcotráfico
El gobierno de Nicolás Maduro defiende su estrategia
antinarcóticos como una prioridad de seguridad nacional, afirmando que
Venezuela no produce ni consume drogas a gran escala y que su territorio es
utilizado como “puente” por redes internacionales, especialmente desde
Colombia. El término “Tancol” es frecuentemente utilizado por las autoridades
para referirse a grupos armados que operan en la frontera colombo-venezolana, a
los que acusan de actividades de narcotráfico, minería ilegal y terrorismo.
En 2023, la FANB reportó la destrucción de 60 pistas
clandestinas como parte de la Operación Escudo Bolivariano Relámpago del
Catatumbo, y en 2022, neutralizó 118 pistas y 42 aeronaves vinculadas al
narcotráfico. Estas operaciones suelen involucrar patrullajes aéreos, uso de
cazas F-16 Fighting Falcon y bombas de precisión para inutilizar
infraestructuras, como se vio en Zulia en 2024.
El operativo en Falcón se alinea con esta estrategia,
enfocada en:
Patrullaje preventivo: Identificación de infraestructuras
ilícitas en zonas remotas.
Inutilización inmediata: Uso de maquinaria pesada o
explosivos para destruir pistas y aeronaves.
Coordinación interinstitucional: Involucramiento de la PNB,
FANB, y organismos como el CICPC y la SNA.
Tensiones con Estados Unidos
La destrucción de la pista en Falcón ocurre en un contexto
de crecientes tensiones entre Venezuela y Estados Unidos. La administración de
Donald Trump ha intensificado su retórica contra el gobierno de Maduro,
acusándolo de liderar el supuesto “Cartel de los Soles”, una red de
narcotráfico que involucraría a altos funcionarios venezolanos. EE. UU. ha
desplegado una significativa presencia militar en el Caribe en 2025, con tres
buques de guerra y 4,000 soldados, argumentando la necesidad de combatir el narcotráfico
proveniente de Venezuela.
El gobierno venezolano, por su parte, califica estas
operaciones como “amenazas” y una forma de presión política para desestabilizar
al régimen de Maduro. En publicaciones en X, usuarios han señalado que este
despliegue militar es comparable al de una guerra y podría tener objetivos más
amplios, como controlar el comercio de petróleo venezolano o presionar
negociaciones favorables a EE. UU.
Además, posts en X han sugerido que el gobierno venezolano
utiliza estas operaciones antinarcóticos como una campaña de propaganda para
desviar la atención de las acusaciones internacionales y reforzar su narrativa
de “defensa de la soberanía”. Por ejemplo, un usuario afirmó que Maduro
responde con desinformación para contrarrestar las acusaciones de narcotráfico.
Sin embargo, estas afirmaciones en redes sociales no constituyen evidencia
concluyente y deben ser tratadas con escepticismo.
Acusaciones contra el Gobierno Venezolano
EE. UU. y otros gobiernos han acusado durante años al
régimen de Maduro de estar involucrado en el narcotráfico, particularmente a
través del supuesto Cartel de los Soles. En marzo de 2020, el Departamento de
Justicia de EE. UU. presentó cargos contra Maduro y otros funcionarios por
narcoterrorismo, ofreciendo una recompensa de $15 millones por información que
lleve a su captura. Un post en X del 30 de agosto de 2025 alegó que más de
1,000 avionetas cargadas con cocaína han despegado desde pistas clandestinas en
Apure y Catatumbo con apoyo de militares venezolanos, aunque esta información
no ha sido verificada por fuentes oficiales.
Por otro lado, expertos y gobiernos opuestos al chavismo han
cuestionado la transparencia de las operaciones venezolanas contra el
narcotráfico. Un informe de la asociación civil Control Ciudadano señaló que
las acciones militares, como el derribo de aeronaves, carecen de detalles
públicos sobre su ejecución, lo que genera dudas sobre su legitimidad. Además,
la confidencialidad de acuerdos militares con Rusia y Bielorrusia, decretada
por la Asamblea Nacional chavista, limita el acceso a información sobre el
armamento utilizado en estas operaciones, como el sistema antiaéreo S-300 VM.
Comparación Regional
El uso de pistas clandestinas para el narcotráfico es un
problema regional, no exclusivo de Venezuela. En Colombia, por ejemplo, la
Fuerza Aérea destruyó una pista clandestina en Buenaventura en 2025, utilizada
por carteles mexicanos para transportar drogas y armas. En Guatemala,
autoridades han reportado el uso de pistas clandestinas en zonas fronterizas.
Estas operaciones reflejan un desafío común en América Latina, donde las redes
de narcotráfico aprovechan áreas remotas y fronteras porosas para operar.
Implicaciones y Perspectivas
Seguridad Regional: La destrucción de pistas clandestinas en
Venezuela es un paso para interrumpir las rutas del narcotráfico, pero el
problema persiste debido a la porosidad de la frontera con Colombia y la alta
producción de cocaína en ese país. La cooperación regional sigue siendo
limitada, especialmente por las tensiones entre Caracas y Bogotá.
Tensiones Geopolíticas: Las operaciones venezolanas se
presentan como una defensa de la soberanía, pero también responden a las
acusaciones de EE. UU. El despliegue militar estadounidense en el Caribe podría
escalar el conflicto, especialmente si se percibe como una intervención directa
en territorio venezolano.
Impacto Interno: Los operativos refuerzan la narrativa del
gobierno de Maduro de lucha contra el narcotráfico, pero no abordan las
críticas sobre la supuesta complicidad de funcionarios en estas actividades. La
falta de transparencia podría alimentar el escepticismo sobre la efectividad de
estas acciones.
Desafíos Logísticos: La localización y destrucción de pistas
clandestinas requiere recursos significativos, incluyendo inteligencia,
patrullaje aéreo y maquinaria pesada. La capacidad de Venezuela para mantener
estas operaciones en el largo plazo está limitada por sanciones económicas y
restricciones presupuestarias.
