Los bienes de la UE se enfrentan ahora a aranceles de importación del 15%, la mitad de la tasa amenazada por Trump, pero mucho más de lo que los europeos esperaban, después de alcanzar un acuerdo comercial con Trump el domingo.
España, el primer exportador mundial de aceitunas de mesa, ha visto cómo su cuota del mercado estadounidense de aceitunas negras se desplomaba del 49% en 2017 al 19% en 2024 después de que Trump impusiera aranceles de más del 30% a petición de los olivicultores californianos.
Las medidas solo afectaron a las aceitunas negras y no se aplican a las aceitunas verdes, el aceite de oliva o las aceitunas semielaboradas.
Los agricultores españoles han tomado medidas para aumentar las ventas de aceitunas verdes y diversificar sus mercados desde que se impusieron por primera vez los aranceles, pero advierten de que el aumento adicional será difícil de digerir.
"Para la aceituna negra seria inviable", afirma Eduardo Martín, secretario de Asaja, una asociación de agricultores locales españoles del sur de la provincia de Sevilla, región que más aceitunas produce.
Las medidas comerciales iniciales coincidieron con una grave sequía que obligó a los productores españoles a recortar unos 400,000 turnos de trabajo de los recolectores, de un total de 2.5 millones, según estimaciones del sector. Las ventas de aceituna negra española a Estados Unidos cayeron un 70% el primer año.
"El peor año desde que se nos imponen los aranceles es evidentemente el primer año", afirma Gabriel Cabello, presidente de la Federación de Cooperativas Agrarias de Andalucía, en la provincia de Sevilla. "Luego en el segundo año ya aprendimos que esto venía para quedarse y que teníamos que hacer cosas distintas a las que estábamos haciendo en aquel momento".
Para mitigar las pérdidas, los exportadores españoles se centraron en Europa y Oriente Medio, regiones con tradición de consumo de aceitunas de mesa. También se aventuraron en los mercados asiáticos, al tiempo que pasaban a enviar más aceitunas verdes a Estados Unidos porque están sujetas a aranceles más bajos.
Los aranceles también estimularon la innovación y algunos exportadores españoles vendieron por primera vez aceitunas negras rellenas de salmón o queso, lo que ayudó a aumentar las ventas en Europa y Asia, dijo Cabello.
Aun así, el Ministerio de Agricultura español calcula que ha perdido 239.6 millones de euros (unos 278.51 millones de dólares) en ventas de aceitunas negras desde que se introdujeron los aranceles, casi un tercio del valor total de las exportaciones de la última cosecha, que ascendió a 707 millones de euros.
Capear el temporal
Según Asemesa, la Asociación Española de Exportadores de Aceitunas de Mesa, de los 25 exportadores españoles activos antes de los aranceles, solo quedan cuatro grandes empresas.
Agro Sevilla, una de las empresas más grandes con recursos financieros para presionar a EU en favor de tarifas más bajas, amplió las exportaciones de aceitunas verdes y consiguió reducir los aranceles de las aceitunas negras del 31% al 10 por ciento. La empresa demostró con éxito que recibía menos subvenciones europeas de las que Estados Unidos había estimado. Sus ventas en EU han ido creciendo gradualmente desde 2023.