WASHINGTON.- Jeffrey Epstein, el exfinancista acusado de pedofilia y tráfico sexual, no mantenía una “lista de clientes”, reconoció el lunes el Departamento de Justicia de los Estados Unidos junto al FBI, al tiempo anunciaron que no se harían públicos más archivos relacionados con la investigación.
Además, ambos organismos aseguraron que Epstein se suicidó en la celda de Nueva York en la que esperaba su juicio por tráfico de menores y que este no chantajeaba a personajes poderosos por lo que, después de la condena a 20 años de la “socia” del magnate Ghislaine Maxwell, nadie más será acusado.
El reconocimiento de que el bien conectado Epstein no tenía una lista de clientes supone una retractación pública de una teoría que la administración del presidente de Estados Unidos Donald Trump contribuyó a promover, con la fiscal general Pam Bondi sugiriendo en una entrevista con Fox News a principios de este año que dicho documento estaba “sobre mi escritorio”, listo para su divulgación.
En cuanto a la muerte de Epstein, el memorando difundido por el Departamento de Justicia y el FBI contradice oficialmente las teorías conspirativas muy divulgadas en el mundo MAGA, la base electoral del presidente, y promovidas por los dos altos funcionarios de la agencia de inteligencia antes de que Trump los nombrara para dirigirla: Kash Patel, ahora director, y Dan Bongino, su adjunto.
Tras el nombramiento, ambos funcionarios del FBI cambiaron de opinión.
Junto con el memorando, la administración publicó un video del interior de la cárcel destinado a probar de manera concluyente que Epstein se suicidó. El mismo muestra cómo nadie entró en el área de la prisión de Manhattan donde el exfinancista estaba detenido la noche de su muerte.
Bondi, sin respaldo
Previo a la publicación del memorando, Bondi había insinuado en varias oportunidades que se revelaría más material en torno al caso.
“Es una nueva administración y todo va a salir a la luz pública”, llegó a decir la fiscal general, después de una primera entrega de documentos que ella misma había promocionado y que enfureció a la base de apoyo del presidente por no aportar las revelaciones esperadas.
Después de esa primera divulgación fallida, Bondi afirmó que los funcionarios estaban revisando “una carga de camión” de pruebas previamente retenidas que, según dijo, habían sido entregadas por el FBI. En una entrevista televisiva en marzo, sostuvo que la administración del expresidente Joe Biden “se sentó sobre estos documentos, nadie hizo nada con ellos”, y añadió: “Lamentablemente, estas personas no creen en la transparencia, pero más desafortunadamente aún, creo que muchos de ellos no creen en la honestidad”.
Sin embargo, tras una revisión de varios meses de las pruebas en poder del gobierno, el Departamento de Justicia determinó que “ninguna divulgación adicional sería apropiada ni justificada”, según indica el memorando de dos páginas, que lleva los logotipos del Departamento de Justicia y del FBI, pero no está firmado por ningún funcionario en particular.
El departamento señaló que gran parte del material fue puesto bajo reserva por un tribunal para proteger a las víctimas y que “solo una fracción” de este “se habría hecho pública si Epstein hubiera ido a juicio”.
“Una de nuestras más altas prioridades es combatir la explotación infantil y hacer justicia a las víctimas”, señala. “Perpetuar teorías infundadas sobre Epstein no sirve a ninguno de esos fines”.
Entre las pruebas que el Departamento de Justicia afirma tener en su poder se encuentran fotografías y más de 10.000 videos e imágenes que, según las autoridades, muestran material de abuso sexual infantil u “otro tipo de pornografía”. Bondi había sugerido anteriormente que parte del motivo de la demora en la publicación de más materiales relacionados con Epstein se debía a que el FBI debía revisar “decenas de miles” de grabaciones que, según ella, mostraban a Epstein “con menores o pornografía infantil”.
El memorando del lunes no explica cuándo ni dónde fueron encontrados esos materiales, qué muestran exactamente ni si se descubrieron recientemente mientras los investigadores revisaban su colección de pruebas o si se sabía desde hace tiempo que estaban en poder del gobierno.
Epstein fue hallado muerto en su celda en agosto de 2019, semanas después de su arresto por cargos de tráfico sexual, en un suicidio que cerró la posibilidad de que se celebrara un juicio.
La declaración del departamento de que Epstein se quitó la vida difícilmente constituye una revelación, aunque los teóricos de la conspiración han seguido cuestionando esa conclusión.
El enojo de MAGA
El universo mediático MAGA y algunas de sus voces en Capitol Hill expresaron frustración por la gestión del caso Epstein por parte de la administración Trump desde febrero, cuando el Departamento de Justicia publicó la primera parte de los archivos que ya estaban disponibles al público