El jefe de la bancada del Partido Nacional advirtió que el cambio de nombre o de estructura no solucionará la crisis de seguridad si no hay una estrategia real para proteger a los transportistas y comerciantes.
Por: Redacción Tegucigalpa Publicado: 1 de junio de 2026
La disolución de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco) y la creación de la nueva unidad élite antiextorsión ha desatado una ola de reacciones políticas en el Congreso Nacional. El jefe de la bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, alzó la voz para exigir que este giro en la estrategia de seguridad estatal se traduzca en "resultados inmediatos" y no quede en un simple movimiento burocrático.
Zambrano fue categórico al señalar que la ciudadanía, y en especial los sectores más golpeados como el transporte urbano y el pequeño comercio, ya no soportan más excusas ni periodos de transición mientras el "impuesto de guerra" sigue cobrando vidas.
"El crimen organizado no se detiene por un cambio de nombre"
Para el líder de la oposición, el cierre de la Dipampco —que en su momento centralizó las operaciones contra las estructuras criminales— genera dudas sobre la continuidad de las investigaciones en curso.
Exigencia de efectividad: Zambrano argumentó que modificar los logos, los uniformes o las estructuras jerárquicas es una pérdida de tiempo valioso si las calles de Tegucigalpa, San Pedro Sula y otras ciudades clave siguen bajo el control de las maras y pandillas.
Impacto en la economía: El parlamentario recordó que decenas de puntos de taxis y terminales de autobuses operan bajo zozobra, cerrando sus puertas debido a las amenazas de muerte y la exigencia de pagos simultáneos por parte de diferentes bandas delictivas.
"El pueblo hondureño no come con decretos ni vive seguro con conferencias de prensa. Exigimos a la nueva unidad antiextorsión que dé resultados desde el primer día. El cierre de la Dipampco debe justificarse con capturas de cabecillas, no con más impunidad", sentenció el diputado nacionalista.
En el ojo del huracán por la parálisis comercial
Las declaraciones del congresista se dan en un contexto crítico. Apenas este fin de semana, las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir de manera urgente al menos 14 puntos de taxis en la capital para evitar un paro generalizado del sector, asfixiado por las extorsiones digitales y el chantaje presencial.
Desde el Congreso Nacional, las fuerzas de oposición advirtieron que interpondrán solicitudes de interpelación a las autoridades de Seguridad si la curva de homicidios relacionados con el cobro de extorsión y los cierres de negocios no muestran una tendencia a la baja en el corto plazo, catalogando la transición institucional como una apuesta de alto riesgo político para la actual administración.