Durante el siglo XX, Argentina exportó al mundo un talento descomunal en el arte, el humor, la música y el espectáculo, marcando a fuego la cultura popular hispanohablante. Estas son algunas de las celebridades argentinas más admiradas y que más diversión entregaron a lo largo del siglo pasado:
Los Maestros del Humor y la Pantalla
Alberto Olmedo: El rey absoluto del humor costumbrista y de la picaresca argentina. Con sus personajes inolvidables como El Manosanta o Rucucu, y su inigualable capacidad para romper la cuarta pared e improvisar, marcó una época dorada en la televisión y el cine de comedia.
Luis Sandrini: Uno de los actores más respetados y queridos de la historia del cine hispano. Su genialidad radicaba en hacer reír y llorar al mismo tiempo, personificando al ciudadano común con una mezcla de ingenuidad, ternura y picardía.
Tato Bores: El "Monologuista de la Nación". Con su velocidad al hablar, su frac, su peluca y su teléfono, utilizó el humor político sutil e inteligente para retratar la realidad argentina durante décadas, demostrando que la risa es la mejor herramienta de reflexión.
Íconos de la Música y el Espectáculo
Astor Piazzolla: Revolucionario indiscutible de la música del siglo XX. Admirado en todo el planeta por su audacia al fusionar el tango tradicional con el jazz y la música clásica contemporánea, creando un sonido universal y vanguardista.
Sandro (Roberto Sánchez): "El Gitano". Con su carisma arrollador, sus movimientos pélvicos a lo Elvis Presley y su voz apasionada, se convirtió en el primer ídolo popular de la canción romántica en América Latina, desatando la locura de miles de fanáticas (sus "nenas").
Charly García: El gran arquitecto del rock en español durante las últimas décadas del siglo. Desde Sui Generis y Serú Girán hasta su etapa solista, su genialidad musical y su actitud rebelde e irreverente marcaron el pulso cultural de varias generaciones.
Humor Inteligente y Universal
Les Luthiers: Este genial grupo de humoristas y músicos revolucionó los escenarios combinando chistes refinados, parodias de música culta y popular, y la creación de sus propios e insólitos instrumentos informales. Su ingenio cruzó todas las fronteras de habla hispana.
Mención de Honor: Sería imposible hablar del siglo XX sin mencionar la magia eterna de Carlos Gardel en el tango, la imponente presencia de Mirtha Legrand en los almuerzos televisivos, o la audacia teatral de Nini Marshall, la gran pionera del humor femenino.