EMOCIÓN EN EL NIDO CATRACHO
El legendario exdefensor mundialista visitó la concentración de la Bicolor para inyectar motivación y cobijar el gran momento de sus hijos, Dereck Moncada y Keyrol Figueroa, las nuevas promesas del ataque hondureño.
Por: Redacción Deportes Última actualización: 4 de junio de 2026 - 10:40 AM
La concentración de la Selección Nacional de Honduras en Houston, Texas, se tiñó de nostalgia, liderazgo y un profundo orgullo familiar. El histórico e indiscutible "eterno capitán" de la Bicolor, Maynor Figueroa, sorprendió a la delegación catracha con una visita inesperada que desató sonrisas, abrazos y, sobre todo, una enorme dosis de motivación de cara a los compromisos internacionales del combinado nacional.
Figueroa, quien es una de las máximas leyendas del balompié hondureño con un récord envidiable de partidos internacionales y dos Copas del Mundo en su espalda (Sudáfrica 2010 y Brasil 2014), llegó al hotel de concentración no solo como un referente institucional, sino con el corazón de un padre orgulloso que ve cómo su legado sigue vivo en las canchas.
Un respaldo con nombre y apellido: la dinastía Figueroa
El motivo principal del emotivo encuentro, además de saludar al cuerpo técnico y a sus antiguos compañeros, fue blindar con su experiencia a dos de las promesas más brillantes que hoy por hoy tiene el fútbol hondureño: sus hijos, Dereck Moncada y Keyrol Figueroa.
Ambos futbolistas juveniles están llamados a dar un golpe de autoridad en el esquema táctico de la Bicolor, destacando en una faceta muy distinta a la de su progenitor:
Dereck Moncada: Un atacante con enorme proyección local que ha venido destacando por su velocidad y capacidad de desborde en el torneo doméstico.
Keyrol Figueroa: El delantero del Liverpool de Inglaterra, quien tras su brillante paso por las categorías inferiores, busca consolidarse como el referente del gol y la punta de lanza del ataque catracho.
El "ADN" mundialista se transmite en el vestuario
La presencia de Maynor en Houston cayó como anillo al dedo en el grupo. Los seleccionados más jóvenes no dejaron pasar la oportunidad de escuchar los consejos de un hombre que frenó a los mejores delanteros de la Premier League inglesa durante sus años dorados con el Wigan Athletic y el Hull City.
"Ver al capitán aquí nos recuerda lo que pesa esta camiseta. Que venga a transmitirnos esa garra y a apoyar a sus hijos nos motiva el doble. Sabemos que la delantera está en buenas manos con Keyrol y Dereck", confió uno de los seleccionados nacionales desde Houston.
Con la mirada puesta en el objetivo
Con este espaldarazo de lujo, el ambiente dentro de la Selección Nacional es inmejorable. La mezcla de la vieja guardia que abrió el camino mundialista y el desparpajo de la nueva generación que encarnan los hermanos Figueroa-Moncada genera altas expectativas en la afición, que sueña con ver a la dinastía del eterno '3' gritando goles vestidos con los colores de la H.