En una sesión extraordinaria encabezada por el presidente Nasry Asfura, el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad aprobó un giro estratégico integral tras la tragedia operativa ocurrida en Corinto.
TEGUCIGALPA – En la reforma estructural más profunda en materia de orden público de los últimos años, el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) aprobó por unanimidad la disolución de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO) y ordenó la creación inmediata de la Agencia Nacional contra el Crimen (ANC), un nuevo órgano de élite que asumirá la dirección estratégica del combate a las estructuras delictivas transnacionales.
La determinación de alto impacto fue adoptada en una sesión extraordinaria de máxima urgencia liderada por el mandatario Nasry Asfura. El encuentro de la cúpula de seguridad estatal contó con la asistencia presencial de los titulares de las principales instituciones y poderes del Estado, incluyendo al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Wagner Vallecillo; el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez; el secretario de Defensa, Enrique Rodríguez Burchard; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Héctor Valerio; y el Fiscal General de la República, Pablo Emilio Reyes Theodore.
El detonante: La tragedia de Corinto precipita el fin de una era
Los altos portavoces del CNDS confirmaron que la reestructuración y el desmantelamiento de la DIPAMPCO responden a los resultados de una rigurosa evaluación de desempeño e idoneidad institucional. El proceso de revisión se vio acelerado de forma trágica tras los recientes acontecimientos violentos registrados en el sector de Corinto, zona fronteriza con Guatemala, donde cinco agentes pertenecientes a esa unidad táctica perdieron la vida en un feroz enfrentamiento armado contra estructuras del narcotráfico y el crimen organizado.
El incidente encendió las alertas sobre presuntas fallas logísticas, de inteligencia y de doctrina operativa interna, lo que convenció a las máximas autoridades de la República de que el modelo de la DIPAMPCO había agotado su ciclo de efectividad frente a la mutación tecnológica y armamentística de las bandas criminales.
El nuevo paradigma: La Agencia Nacional contra el Crimen (ANC)
La naciente ANC operará bajo una doctrina de persecución penal científica y asimilación de inteligencia avanzada, absorbiendo parte del recurso humano depurado de la extinta dirección, pero bajo un marco normativo completamente rediseñado.
Los tres pilares de la transición estratégica delineados por el CNDS contemplan:
Centralización del mando táctico: Romper la dispersión de unidades de investigación y concentrar la dirección de operaciones directamente bajo un estado mayor civil-policial de la ANC, reduciendo los tiempos de respuesta y filtración de información.
Blindaje de la inteligencia económica: Priorizar la persecución de las capas financieras y de lavado de activos del crimen organizado por encima de las capturas masivas de baja escala, atacando el patrimonio logístico de las redes transnacionales.
Cooperación interagencial obligatoria: Establecer por ley canales automatizados de intercambio de información en tiempo real entre la ANC, las Fuerzas Armadas y los fiscales especiales del Ministerio Público, evitando la duplicidad de esfuerzos que afectó el rendimiento en Corinto.
Estabilidad económica y garantía de seguridad jurídica
La transición de la DIPAMPCO a la ANC es analizada con detenimiento por el sector empresarial y el cuerpo diplomático acreditado en el país. El desmantelamiento de una fuerza policial en medio de una crisis delictiva genera naturales interrogantes sobre la continuidad de los casos en los tribunales y el resguardo de los sectores comerciales que sufren el flagelo de la extorsión.
Frente a esto, la participación del presidente del Poder Judicial, Wagner Vallecillo, y del Fiscal General, Pablo Emilio Reyes Theodore, en la mesa del CNDS busca garantizar que todas las evidencias, testimonios y procesos judiciales en curso no sufran rupturas procesales. Mantener la firmeza en los juicios y asegurar una transición ordenada es indispensable para robustecer la seguridad jurídica del Estado de Honduras, enviando una señal clara a los mercados financieros globales de que las reglas del debido proceso y la persecución criminal se mantienen estables en este cierre de mayo de 2026.
“La trágica pérdida de nuestros cinco héroes en Corinto no quedará en la impunidad y nos obligó a aceptar que las estructuras del crimen organizado han evolucionado, por lo que nuestras instituciones debían dar un salto cualitativo. La Agencia Nacional contra el Crimen nace con capacidades técnicas renovadas, mayor blindaje anticorrupción y la misión de golpear el cerebro financiero de las bandas criminales en estricto apego a las leyes de la República”, puntualizó el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, al cierre de la comparecencia ante los medios de comunicación.
Trámite legislativo expedito
Para dotar de legalidad presupuestaria y operativa a la nueva ANC, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, se comprometió a introducir la iniciativa de ley de forma prioritaria en la agenda de la cámara legislativa la próxima semana, buscando la dispensa de debates necesaria para que el nuevo cuerpo de investigación criminal comience su despliegue territorial de manera inmediata.