Con el despliegue inmediato de unidades tácticas, analistas de inteligencia y equipos de investigación, los cuerpos de seguridad del Estado buscan capturar a los responsables de los recientes hechos delictivos en la zona.
RIGORES, COLÓN – En una respuesta enérgica orientada a neutralizar la incidencia delictiva y restablecer el orden público, la Policía Nacional en coordinación con las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA) ordenaron la activación e instalación inmediata de un "Comando de Crisis" en la comunidad de Rigores, departamento de Colón.
La medida, dispuesta por los altos mandos de la Secretaría de Seguridad y de Defensa, contempla un agresivo despliegue de agentes de fuerzas especiales, equipos de inteligencia estratégica y personal de investigación criminal. El objetivo prioritario de este bloque de contención es ubicar, identificar y capturar a los miembros de las bandas delictivas que han perpetrado hechos violentos en el sector.
Inteligencia y operativos especiales en el terreno
El Comando de Crisis operará de manera permanente en puntos clave de la región del Bajo Aguán, implementando una estrategia de tres frentes para desarticular los focos de criminalidad:
Inteligencia Estratégica: Agentes encubiertos realizan labores de vigilancia e identificación de las rutas de escape y escondites de los delincuentes.
Investigación Criminal: Técnicos e investigadores de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) trabajan en la recolección de indicios para sustentar técnicamente las órdenes de captura judiciales.
Despliegue de Unidades Especiales: Elementos de choque ejecutan patrullajes fluviales, terrestres y de montaña, junto al establecimiento de retenes en las principales vías de acceso y salida de Rigores.
Garantía de paz social y certidumbre regional
Esta drástica intervención interinstitucional responde a las directrices del Estado para pacificar el departamento de Colón, una región de alta importancia agrícola y productiva que requiere de intervenciones focalizadas para neutralizar las amenazas de la delincuencia organizada.
La lógica de la operación subraya que la presencia robusta de las fuerzas del orden es el único mecanismo viable para devolver la tranquilidad a las familias y proteger el patrimonio de los productores locales. Al recuperar el control territorial, las autoridades buscan consolidar la seguridad jurídica indispensable para el libre tránsito, el comercio y el desarrollo sostenible de la costa norte del país.
“No daremos tregua a quienes pretendan infundir temor en nuestras comunidades. La activación de este Comando de Crisis en Rigores es indefinida; nuestros equipos especiales de inteligencia e investigación trabajarán día y noche hasta capturar y poner a la orden de la justicia a los responsables de estos delitos”, puntualizaron las autoridades de seguridad en su primer balance operativo en este mayo de 2026.
Las fuerzas de seguridad instaron a la ciudadanía a colaborar de forma confidencial mediante la denuncia de cualquier actividad sospechosa a través de las líneas del Sistema Nacional de Emergencias 911, asegurando el anonimato absoluto de los cooperantes para acelerar los resultados de la operación.