TEGUCIGALPA. El titular de la Secretaría de Finanzas (SEFIN), Emilio Hernández, defendió categóricamente la estructura del Presupuesto General de la República Reformulado para el ejercicio fiscal 2026, recientemente aprobado por el Congreso Nacional. Durante una conferencia de prensa ofrecida este día, el funcionario destacó que el nuevo instrumento financiero ha sido diseñado bajo una estricta política de disciplina fiscal, asegurando que se trata de un plan "real, responsable y completamente financiable", alejado de las prácticas de administraciones pasadas.
Hernández enfatizó que uno de los pilares fundamentales de esta reformulación es la veracidad de los datos, subrayando que el presupuesto no contiene "números inflados". Según el secretario, cada renglón de gasto está debidamente respaldado por proyecciones de ingresos tangibles, lo que permitirá cumplir con los compromisos del Estado sin generar expectativas falsas en la inversión pública o en los programas sociales. Este enfoque, señaló, busca devolver la confianza a los organismos multilaterales y a los inversionistas que monitorean la salud macroeconómica del país.
En cuanto a la ejecución de los recursos, el titular de la SEFIN aseguró que la transparencia será la norma que rija cada desembolso. El presupuesto reformulado contempla mecanismos de veeduría y rendición de cuentas más rigurosos, orientados a garantizar que los fondos lleguen a las áreas prioritarias para el desarrollo nacional. "Estamos presentando un presupuesto que se puede pagar y que se va a ejecutar con honestidad", afirmó Hernández, reiterando que la eficiencia en el gasto es una prioridad para la actual gestión gubernamental.
Finalmente, el funcionario explicó que este ajuste presupuestario es una respuesta técnica a las necesidades dinámicas de la economía nacional en 2026. Al ser un plan responsable, se prioriza el equilibrio entre la inversión en infraestructura y el fortalecimiento de la red de protección social, evitando el endeudamiento insostenible. Con esta aprobación, el Gobierno busca cimentar una base sólida para el crecimiento económico, asegurando que el Estado cuente con las herramientas necesarias para enfrentar los retos fiscales del año en curso.