Caracas/Miami – 3 de enero de 2026 – En un comunicado histórico difundido esta tarde, la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, declaró que ha llegado “la hora de la libertad” para Venezuela. El mensaje, fechado el 3 de enero de 2026 y firmado con su característica rúbrica, celebra la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por fuerzas estadounidenses, anunciada por el presidente Donald Trump como parte de una operación militar “a gran escala”.
“Nicolás Maduro desde hoy enfrenta la justicia internacional por los crímenes atroces cometidos contra los venezolanos y contra ciudadanos de muchas otras naciones. Ante su negativa a aceptar una salida negociada, el gobierno de los Estados Unidos ha cumplido su promesa de hacer valer la ley”, afirma Machado en el texto, que rápidamente se viralizó en redes sociales con millones de vistas.
La dirigente opositora, quien ha liderado la resistencia democrática desde el interior y el exilio intermitente, enfatizó que “llegó la hora de que la Soberanía Popular y la Soberanía Nacional rijan en nuestro país”. Entre los objetivos inmediatos enumerados: poner orden, liberar a los presos políticos, construir “un país excepcional” y facilitar el retorno de los millones de venezolanos en la diáspora.
Machado hizo un llamado explícito a reconocer a Edmundo González Urrutia –candidato unitario de la oposición en las elecciones de julio de 2024, consideradas fraudulentas por la comunidad internacional– como “legítimo Presidente de Venezuela”. “Debe asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional por todos los oficiales y soldados que la integran”, instó.
El comunicado diferencia instrucciones para los venezolanos dentro y fuera del país: a los primeros, permanecer “vigilantes, activos y organizados” ante próximas comunicaciones oficiales; a los segundos, movilizarse para comprometer a gobiernos y ciudadanos del mundo en “la gran operación de construcción de la nueva Venezuela”.
Poco después, González Urrutia respaldó el mensaje con una breve declaración: “Venezolanos, son horas decisivas, sepan que estamos listos para la gran operación de la reconstrucción de nuestra nación”.
La operación estadounidense: captura y traslado a Nueva York
La madrugada de este sábado, explosiones y sobrevuelos de aeronaves sacudieron Caracas, Fuerte Tiuna –el mayor complejo militar del país–, y localidades en los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Horas después, Trump confirmó en Truth Social que fuerzas especiales de EE.UU., incluyendo la Delta Force, ejecutaron un “ataque a gran escala” que resultó en la captura de Maduro y Flores, quienes fueron extraídos en helicóptero y trasladados fuera de Venezuela.
La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, anunció que ambos enfrentarán cargos en un tribunal de Nueva York por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de armas destructivas y otros delitos relacionados con el denominado “Cartel de los Soles”. “Pronto enfrentarán todo el rigor de la justicia estadounidense en suelo estadounidense”, declaró Bondi.
Trump calificó la misión como “brillante” y sin bajas estadounidenses, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que no habrá más acciones militares mientras Maduro permanezca bajo custodia.
Reacciones internacionales: división en Latinoamérica
La comunidad internacional reaccionó con polarización. Líderes de derecha celebraron el fin del régimen: Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador) y Santiago Peña (Paraguay) expresaron apoyo a una transición liderada por González y Machado. La Unión Europea, a través de Ursula von der Leyen y Kaja Kallas, respaldó una “transición pacífica y democrática” respetando el derecho internacional.
En el bloque izquierdista, condenas contundentes: Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) evocó “los peores momentos de injerencia” y llamó a una respuesta en la ONU; Miguel Díaz-Canel (Cuba) denunció un “criminal ataque” y “terrorismo de Estado”; Gustavo Petro (Colombia) y Andrés Manuel López Obrador (México) rechazaron la “agresión militar”. China condenó la operación como violación de la soberanía.
Delcy Rodríguez, vicepresidenta y figura clave del chavismo –quien se encontraría en Moscú–, exigió “prueba de vida” de Maduro. El gobierno venezolano declaró estado de “conmoción interior” y denunció la acción como “gravísima agresión”.
Celebraciones en las calles y cautela en la oposición
En Caracas y ciudades como Miami –hogar de la mayor diáspora venezolana–, miles salieron a celebrar con cacerolazos, banderas y gritos de “¡Libertad!”. Videos muestran fiestas improvisadas en Puerta del Sol (Madrid) y otras capitales.
Sin embargo, expertos advierten de retos inmediatos: evitar vacío de poder, prevenir acciones de grupos irregulares como el Tren de Aragua, y garantizar que la Fuerza Armada Nacional reconozca al gobierno legítimo. Analistas destacan que la transición requerirá unidad opositora, reformas económicas urgentes –ante una inflación proyectada en 682% para 2026– y apoyo internacional para la reconstrucción.
“Hemos luchado por años, lo hemos entregado todo, y ha valido la pena. Lo que tenía que pasar está pasando”, concluye Machado. El texto cierra con un rotundo: “VENEZUELA SERÁ LIBRE! Vamos de la mano de Dios, hasta el final”.
En un día que marca el fin de 25 años de chavismo en el poder, Venezuela enfrenta horas decisivas. La esperanza de millones choca con la incertidumbre de una nación fracturada, pero por primera vez en décadas, la libertad parece al alcance.
