La comisión del Partido Liberal de Honduras (PLH) participó en la primera ronda de conversaciones con sus contrapartes nacionalistas en el COHEP, exponiendo condiciones para una agenda bipartidista que priorice pesos y contrapesos democráticos. Aunque sin acuerdos concretos, los liberales mantienen firmeza en su aspiración a presidir el Congreso 2026-2030, respaldados por el mandato electoral de sus 41 curules frente a los 49 del Partido Nacional (PN). La bancada enfatiza que su centenaria institución no será "mazorca que se desgrana", proyectando cohesión interna pese a divisiones reportadas.
Posiciones expuestas en el diálogo
Los nacionalistas reiteraron apoyo unánime a Tomás Zambrano como presidente legislativo, argumentando tradición de partido ganador y gobernabilidad alineada con Nasry Asfura. El PLH defendió candidaturas de Yuri Sabas y Marlon Lara, proponiendo reformas electorales, eliminación del blindaje del Decreto 117-2019, Código Penal actualizado y Ley de Colaboración Eficaz para combatir corrupción. Carlos Uñama y Allan Ramos destacaron que las negociaciones trascienden cargos, enfocándose en estabilidad económica y empleo.
Composición y dinámica de las comisiones
La delegación liberal incluye a Allan Ramos, Carlos Uñama y Octavio Colindres, mientras el PN envió a María Antonieta Mejía, Nelson Márquez y Lissi Matute, entre otros. El encuentro del 16 de enero, calificado de "pie derecho" por ambas partes, continuará para alcanzar 65 votos necesarios el 21 de enero en la Junta Provisional. Libre queda excluido, consolidando el eje bipartidista tradicional.
Contexto electoral y desafíos internos
Con resultados ajustados (diferencial <0.7% presidencial), el PLH ve en la presidencia congressional oportunidad para contrapesos ante el Ejecutivo nacionalista, impulsando equidad tributaria y Estado de Derecho. Divisiones internas con Salvador Nasralla no fracturan la unidad declarada de los 41, ante la transición del 27 de enero y expectativas de inversión privada.