Luis Redondo, presidente del Congreso Nacional de Honduras, denunció las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025 como un "golpe electoral" orquestado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), invalidando cualquier declaratoria de las consejeras Ana Paola Hall y Cossette López por actuar "clandestinamente". Invocando el artículo 205 constitucional, Redondo anunció que el Congreso revisará las 19,167 Juntas Receptoras de Votos (JRV) con conteo voto por voto para respetar la voluntad popular, en medio de un escrutinio paralizado al 97.7% que favorece a Nasry Asfura.
Crisis en el Escrutinio
Redondo argumentó que el CNE está "deslegitimado" por irregularidades en el TREP y actas pendientes (449 presidenciales, 2,417 municipales), rechazando una sesión plenaria convocada por la secretaria Telma Martínez para proclamar ganadores antes del 30 de diciembre. Acusó injerencia de Donald Trump y fallas sistemáticas, alineándose con Marlon Ochoa, quien denunció penalmente un "golpe de Estado electoral" el 23 de diciembre. El escrutinio especial en INFOP, iniciado el 18 tras bloqueos, favorece a Asfura (40.29%) sobre Nasralla (39.51%) y Moncada (19.19%).
Posición Constitucional del Congreso
Bajo el Artículo 205 numeral 7, el Congreso asumiría competencias si el CNE incumple, revisando todas las JRV para una declaratoria legítima. Redondo, pese a su rezago en Cortés (puesto 51), enfatizó transparencia con 17 decretos y L4,300 millones aprobados para elecciones. Críticos lo tildan de subversión, advirtiendo inmunidad limitada en "excepcionalidad", mientras aliados como Zelaya respaldan el recuento total.
Reacciones Políticas
Nacionalistas celebran felicitaciones a Asfura y urgen cierre al 29 de diciembre para posesión el 27 de enero 2026; liberales dividen entre Nasralla (voto por voto) y su directiva. La OEA validó transparencia inicial, pero tensiones escalan en Tegucigalpa con operativos en Colón, transparencia FFAA y Navidad segura. Analistas ven riesgo de ingobernabilidad si el Congreso interviene.
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