Tegucigalpa, Honduras. – La crisis electoral hondureña tiene un nuevo y ruidoso epicentro: el propio Partido Liberal de Honduras (PLH). En una inusual y contundente "Nota Aclaratoria" fechada el 21 de diciembre, el Pleno Mayoritario del Consejo Central Ejecutivo (CCE) del partido ha desatado una guerra interna al denunciar que la cuenta oficial del PLH en X (antes Twitter), @PLHonduras, fue utilizada para difundir una versión falsa de sus deliberaciones, acusando que está "secuestrada por un exmiembro del CCEPL y una actual miembro".
La declaración, que incluye la promesa de hacer pública la grabación completa de la sesión para "transparencia total", revela fracturas profundas en una de las principales fuerzas políticas del país en el momento más delicado de la transición electoral.
El Conflicto: ¿Quién Controla la Narrativa Liberal?
El meollo del conflicto gira en torno a lo ocurrido en una sesión extraordinaria del Pleno del CCE el 21 de diciembre. Según la nota aclaratoria del "Pleno Mayoritario":
Una Moción Rechazada: Se convocó una sesión con "escaso tiempo" para votar la publicación de un comunicado que buscaba respaldar "eventuales cambios en delegaciones" para los escrutinios especiales. La mayoría votó EN CONTRA de publicarlo, por considerar que era "reiterativo e innecesario", ya que ese mismo día ya se había emitido un comunicado oficial que reflejaba la postura institucional.
La Acusación Central: Afirman que la transcripción oficial difundida posteriormente por la cuenta @PLHonduras no refleja fielmente el debate y que se puede verificar en el audio original que el PLH no ha incurrido en conductas para retrasar los escrutinios. Por el contrario, acusan a delegados del partido de ser "víctimas de intimidación, coacción y amenazas por delegados, empleados y funcionarios del CNE y del Partido Nacional".
El "Secuestro" de la Cuenta: La declaración lanza la bomba al afirmar que la cuenta oficial del partido está bajo control de personas no legítimas: un exmiembro y un actual miembro del CCE, lo que implica una lucha por el control de la comunicación y la línea política del partido.
Las Dos Posturas en Pugna
De los detalles se desprenden dos facciones claras dentro del liberalismo:
El "Pleno Mayoritario" (Firmante del Comunicado): Se presenta como la autoridad legítima y la voz de la mayoría. Su postura es de acelerar los escrutinios especiales, respaldar con un "equipo élite" a sus delegados en el CNE, y defender que sus representantes actúan conforme a la ley. Buscan distanciarse de cualquier acusación de obstruccionismo y culpar al oficialismo (Partido Nacional) y al CNE de las demoras.
La Dirección que Controla la Cuenta Oficial (@PLHonduras): Aunque no ha respondido públicamente a la acusación de "secuestro", la transcripción que publicaron presumiblemente sugería lo contrario: que el PLH podría estar respaldando cambios o acciones que ralentizan el proceso. Esto alinearía a este sector con una postura más confrontacional o dilatoria, posiblemente cercana a la presidenta interina del partido, Iroshka Elvir, o a quienes simpatizan con las impugnaciones masivas y el discurso de ilegitimidad del proceso.
El Contexto Explosivo: CNE Paralizado y Presión en las Calles
Esta pelea interna liberal ocurre cuando:
El CNE está semiparalizado por la desaparición (y posible retención ilegítima) de dos de sus consejeras.
Salvador Nasralla (LIBRE) ha convocado un paro nacional para el 26 de diciembre.
Figuras como Maribel Espinoza (del mismo PLH) y María Antonieta Mejía han rechazado públicamente la repetición de elecciones, exigiendo solo el conteo de votos.
La Procuraduría General investiga el paradero de las consejeras bajo la figura de "retención ilegítima".
En este vacío, la posición unificada (o no) del principal partido de oposición es crucial. Su fractura debilita la capacidad de la oposición para presentar un frente común y pone en riesgo la estabilidad de cualquier salida negociada a la crisis.
Implicaciones: Legitimidad, Transparencia y Futuro del PLH
Crisis de Legitimidad Interna: La disputa pública por el control de la narrativa y la cuenta oficial muestra un partido profundamente dividido, donde la máxima autoridad (el Pleno) no controla sus propios canales de comunicación.
La "Grabación Completa" como Arma: La promesa de publicar el audio completo es un movimiento de alto riesgo. Busca validar su versión, pero también podría exponer más divisiones y debates internos, dañando aún más la imagen de unidad del partido.
Impacto en la Crisis Nacional: Un PLH fracturado es un actor menos predecible y más débil. Beneficia al Partido Nacional (oficialista), que puede aparentar mayor cohesión, y a LIBRE, que puede capitalizar el caos para impulsar su narrativa de que todo el sistema está colapsando.
Conclusión: Más que una simple aclaración, el comunicado del Pleno Mayoritario Liberal es un grito de guerra interna y un acto de desesperación institucional. Al denunciar el "secuestro" de su cuenta y ofrecer pruebas de audio, están llevando la pelea por el alma del partido—y por su postura frente a la crisis electoral—a la vista de todo el país. Esta batalla no es solo por unos votos o una transcripción; es por definir si el PLH será un factor de estabilidad que exige celeridad y apego a la ley, o un actor más en la espiral de deslegitimación que amenaza con hundir a Honduras en una crisis irreversible. La publicación del audio prometido podría ser la próxima bomba en esta ya sobrecargada crisis política.
