La Alcaldía Municipal del Distrito Central presentó en San Juancito, aldea turística enclavada en las montañas de Francisco Morazán, un paquete de obras de infraestructura y servicios que sus autoridades describen como “intervenciones que sí transforman vidas”. La gestión municipal sostiene que, tras décadas de rezago, estas inversiones están llevando mejoras concretas a un rincón histórico y natural del país que antes quedaba al margen de los presupuestos de desarrollo.
Infraestructura vial y protección del casco poblado
Uno de los proyectos centrales es la construcción de un muro de contención en un sector de alto riesgo, destinado a estabilizar taludes y proteger viviendas y la vía principal ante deslizamientos durante la temporada de lluvias. Esta obra se complementa con la pavimentación con concreto hidráulico de un tramo clave de la calle principal, lo que facilita el tránsito de vehículos y peatones, reduce el polvo y el lodo y mejora la conectividad con el resto del Distrito Central.
La pavimentación incluye la instalación de barandas metálicas y obras de drenaje que, según la alcaldía, aumentan la seguridad y prolongan la vida útil de la vía. Estas mejoras son especialmente importantes para el acceso de ambulancias, transporte escolar y visitantes que llegan atraídos por la historia minera y los paisajes de San Juancito.
Espacios públicos, salud y educación
El paquete de intervenciones contempla también el Paseo La Fraternidad, un corredor peatonal y de encuentro comunitario que busca ordenar el espacio público y ofrecer un atractivo adicional para el turismo interno. Este paseo incorpora áreas verdes, mobiliario urbano y mejor iluminación, con el objetivo de hacer más amable y segura la circulación en el casco de la aldea.
En materia de servicios sociales, la municipalidad destaca la construcción o mejora del centro de salud local, destinado a brindar atención primaria más cercana a los habitantes, reduciendo la necesidad de desplazarse hasta Tegucigalpa para consultas básicas. Además, se entregaron 300 pupitres a centros educativos de la zona y se organizaron brigadas médicas, que incluyen consultas generales, odontología y entrega de medicamentos, orientadas a poblaciones de escasos recursos.
Impacto en la comunidad y en el turismo
De acuerdo con la Alcaldía, estas obras benefician de forma directa a más de 1.200 vecinos de San Juancito y tienen un impacto indirecto sobre la actividad turística y comercial de la aldea. Al mejorar accesos, espacios públicos y servicios básicos, las autoridades esperan atraer más visitantes de fin de semana y fomentar emprendimientos locales en gastronomía, hospedaje y artesanías.
Líderes comunitarios señalan que, durante años, San Juancito fue visto sobre todo como un atractivo histórico, pero sin inversión sostenida en infraestructura; ahora perciben que el municipio se acerca “con obras y no solo con promesas”. Para la administración local, la intervención en esta aldea es un ejemplo de su apuesta por llegar a sectores rurales que tradicionalmente quedaron fuera de los grandes proyectos y de convertir el turismo y la puesta en valor del patrimonio en motores de desarrollo para las comunidades.