OTAN activa cazas tras un masivo ataque ruso con cientos de drones y misiles que deja al menos 19 muertos en Ucrania
Kiev/Bucarest/Varsovia, 19 de noviembre de 2025** – La Alianza Atlántica movilizó aviones de combate en el espacio aéreo de Polonia y Rumanía durante la madrugada de este miércoles, en respuesta a uno de los ataques aéreos rusos más intensos de los últimos meses contra Ucrania. El bombardeo, que incluyó alrededor de 470 drones (principalmente Shahed de fabricación iraní) y 48 misiles de distintos tipos, se centró de forma inusual en las regiones occidentales del país, cercanas a las fronteras con miembros de la OTAN.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que el ataque dejó al menos 19 muertos y más de 66 heridos en todo el país, con el balance más grave en la ciudad de Ternópol (oeste), donde misiles impactaron directamente en dos edificios residenciales de nueve plantas. Según el Ministerio del Interior ucraniano, los equipos de rescata continúan trabajando entre los escombros por temor a que haya personas atrapadas. En Ternópol se reportaron entre 9 y 25 fallecidos según las fuentes (cifras que varían en las actualizaciones iniciales), incluyendo varios niños, y decenas de heridos, 16 de ellos menores.
En la ciudad oriental de Járkiv, otro foco del ataque, al menos 46 personas resultaron heridas, entre ellas dos niñas de 9 y 13 años, por impactos de drones en bloques de apartamentos, vehículos y comercios. Los ataques también dañaron infraestructura energética en regiones como Lviv, Ivano-Frankivsk y otras, provocando apagones de emergencia en varias zonas ante la llegada del invierno.
Incursión en espacio aéreo rumano y respuesta de la OTAN
El Ministerio de Defensa de Rumanía informó que un dron ruso penetró hasta 8 kilómetros en su territorio, en la región oriental de Tulcea, cercana al delta del Danubio y a la frontera ucrania. Aunque el aparato desapareció del radar sin impactar en suelo rumano, Bucarest activó inmediatamente dos Eurofighter Typhoon (de la misión de policía aérea de la OTAN) y dos F-16 de su propia fuerza aérea. Los pilotos tenían autorización para derribarlo, pero no lo hicieron al perder la señal.
En paralelo, Polonia cerró temporalmente los aeropuertos de Rzeszów y Lublin (utilizados para ayuda militar a Ucrania) y desplegó cazas propios y aliados para proteger su espacio aéreo. El Comando Operativo polaco agradeció la colaboración de aviones de Noruega, España, Países Bajos y Alemania.
Estos incidentes se producen apenas dos meses después de que cazas de la OTAN derribaran por primera vez drones rusos que violaron el espacio aéreo polaco, en septiembre de 2025, lo que marcó un precedente de respuesta más agresiva.
Reacciones internacionales y contexto
Zelenski calificó el ataque como “una muestra más de que la presión sobre Rusia es insuficiente” y pidió “sanciones efectivas y más ayuda para derribar misiles y drones”. El presidente ucraniano insistió en la necesidad urgente de más sistemas antiaéreos, misiles y capacidad de producción de drones defensivos.
Desde Moscú, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que el bombardeo fue un “ataque masivo” en represalia por el uso ucraniano de misiles ATACMS estadounidenses contra territorio ruso el día anterior, y aseguró haber alcanzado “todos los objetivos previstos”, centrados en infraestructura energética y militar-industrial en el oeste ucraniano.
El ataque al oeste de Ucrania resulta especialmente inusual, ya que Rusia suele concentrar sus bombardeos en el este y sur del país. Muchas familias desplazadas del frente consideran las regiones occidentales como “más seguras”, lo que agrava el impacto humanitario de este nuevo golpe.
La OTAN, por su parte, ha incrementado en los últimos meses las patrullas aéreas en su flanco este y ha advertido repetidamente que responderá con “todas las herramientas necesarias” ante violaciones de su espacio aéreo. Fuentes aliadas describen estos incidentes como “pruebas deliberadas” de Moscú para medir la determinación de la Alianza.
Hasta el momento, no se ha activado el Artículo 5 del Tratado (defensa colectiva), pero los sucesivos cruces de drones y misiles perdidos han elevado la tensión a niveles no vistos desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022.
