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Honduras a Dos Días de las Elecciones: La Línea 108 del CNE, Epicentro de Denuncias en Medio de la Polarización

 






 Honduras a Dos Días de las Elecciones: La Línea 108 del CNE, Epicentro de Denuncias en Medio de la Polarización


**Tegucigalpa, 28 de noviembre de 2025** – Con solo 48 horas para las elecciones generales del 30 de noviembre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras intensifica su campaña de vigilancia ciudadana a través de la línea gratuita 108, un mecanismo clave para reportar irregularidades que, según expertos, podría marcar la diferencia en un proceso marcado por acusaciones mutuas de fraude y tensiones internas en el propio órgano electoral. El afiche promocional del CNE, que circula ampliamente en redes sociales y medios tradicionales, resume el llamado: "Todos tenemos derecho a un proceso claro y transparente. Si ves irregularidades cometidas por cualquier funcionario o miembro de la Junta Receptora de Votos, repórtalo al CNE marcando al 108".


La iniciativa, lanzada formalmente en octubre como parte del cronograma electoral 2025, busca empoderar a los votantes para denunciar desde compra de votos hasta manipulación de actas, en un contexto donde la desconfianza hacia las instituciones ha alcanzado niveles históricos. "Tu denuncia es clave para construir una democracia limpia", enfatiza el mensaje visual del CNE, que incluye imágenes de ciudadanos diversos –un hombre con audífono y una mujer mayor– junto a un loro estilizado, símbolo de alerta y transparencia. La línea 108, operada como Call Center las 24 horas durante la jornada electoral, ya ha recibido cientos de reportes preliminares, según datos internos del CNE, enfocados en enrolamientos irregulares y presuntas presiones a miembros de Juntas Receptoras de Votos (JRV).


El ambiente preelectoral es de alta volatilidad. Las elecciones primarias de marzo, que sirvieron de antesala, registraron una participación raquítica del 27%, acompañada de denuncias por fallos en la entrega de material electoral en ciudades clave como Tegucigalpa y San Pedro Sula. La Red por la Defensa de la Democracia (RDD) criticó entonces la "baja compromiso con la transparencia" de los precandidatos, especialmente en financiamiento de campañas. Ahora, a vísperas del 30N, las acusaciones escalan: candidatos de los tres principales partidos –Salvador Nasralla (Liberal), Nasry "Tito" Asfura (Nacional) y la oficialista Yani Rosenthal (Libre)– cerraron sus campañas el 24 de noviembre con mutuas imputaciones de fraude, bajo la atenta mirada de observadores de la Unión Europea (UE), la Organización de Estados Americanos (OEA) y Estados Unidos.


En el centro de la tormenta está el CNE mismo, dividido por renuncias y filtraciones. El 25 de noviembre, el consejero Marlon Ochoa denunció ante el Consejo Permanente de la OEA una serie de audios que revelan un "plan dirigido a intervenir la transmisión de resultados preliminares" (TREP), manipular la conectividad y usar observadores para deslegitimar el proceso. "Existe una conspiración orquestada desde el seno del órgano electoral", afirmó Ochoa en la sesión, respaldado por fallos en simulacros del TREP: el último, el 9 de noviembre, solo transmitió el 35.7% de actas esperadas, lo que Ochoa califica como "prueba irrefutable" de sabotaje. La presidenta del CNE, Cossette López, ha respondido bloqueando avances como la impresión final de papeletas, alegando "medidas de seguridad", lo que ha generado críticas de obstrucción.


Desde la sociedad civil, las denuncias fluyen. El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) habilitó una línea anónima en Telegram (@OBSERVATORIOELECTORALCOHEP) para reportar irregularidades, recibiendo quejas sobre "compra de votos" y "intimidación a votantes". Un video viral del 25 de noviembre muestra a funcionarios del CNE portando una USB con supuestos diseños de actas de cierre, lo que Confidencial Honduras califica como "hecho grave" potencialmente delictivo. El Ministerio Público, por su parte, advierte "no habrá impunidad" para violaciones, con sanciones de hasta 8 años de prisión por alterar documentos electorales, como denunció el médico Jorge Ortega en octubre sobre prácticas generalizadas.


Organizaciones internacionales expresan preocupación. Human Rights Watch (HRW) alertó el 24 de noviembre que "las crecientes presiones políticas sobre las autoridades electorales ponen en riesgo el derecho al voto". La OEA, en su misión preliminar, valora la "participación entusiasta" pero urge resolver "dificultades logísticas". EFE reporta que Honduras encara la "recta final marcada por denuncias de fraude y desconfianza", con un padrón de 6.2 millones de electores llamado a elegir presidente, diputados y alcaldes en medio de la "Ley Seca" y silencio electoral vigentes desde el 24 de noviembre.


Analistas como Anny Castro de EFE coinciden: la línea 108 no solo es un canal de denuncia, sino un termómetro de la salud democrática. "En un país con historia de golpes y fraudes –2009, 2013, 2017–, este mecanismo podría prevenir un 'golpe técnico'", advierte. Hasta el cierre de esta nota, el CNE reporta que las papeletas están listas al 96%, pero la entrega de maletas electorales inicia este sábado, bajo estricta vigilancia.


Honduras espera. Con 5.5 millones de electores habilitados, el 30N definirá si la transparencia prevalece sobre la polarización. Mientras, el 108 permanece abierto: un número que, en estos días, resume la frágil esperanza de un voto sin sombras.

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